Seguridad Global Online - Newsletter, 27 de abril de 2009. 
El 1 de abril, en vísperas de la Cumbre del G20 se reunieron en Londres los Presidentes Barack Obama y Dimitri Medvédev. En un comunicado conjunto, ambos mandatarios se pronunciaron por superar las tensiones que sufren sus relaciones bilaterales y anunciaron nuevas negociaciones tendientes a disminuir el tamaño de sus arsenales nucleares, incorporando reducciones nuevas y verificables antes de fin de año cuando expire el START I. Poco después, el viernes 3 de abril en la primera jornada de la cumbre de la OTAN, que se lleva a cabo en la ciudad francesa de Estrasburgo, el Presidente Obama, entre otras cosas, pidió a sus aliados europeos que adopten una posición firme ante las ambiciones nucleares de Irán y se pronunció respecto de la necesidad de definir una agenda durante el fin de semana en Praga, con el objetivo de llegar a un mundo sin armas nucleares.
La primera reflexión es que nada de esto puede lograrse sin la participación de Rusia.
En Praga, frente a una multitud, el Presidente de los Estados Unidos reconoció que su país tiene una responsabilidad moral en actuar para librar al mundo de las armas nucleares y se comprometió en reducir el arsenal nuclear aunque aseguro que mientras la amenaza nuclear exista, los Estados Unidos retendrá su capacidad nuclear [1].
El cambio de administración de los Estados Unidos y la renegociación del Tratado para la Reducción y Limitación de Armas Ofensivas Estratégicas (START I, por sus siglas en inglés), cuya vigencia expira en diciembre de este año, abre la posibilidad de mejorar las relaciones entre los Estados Unidos y Rusia, que durante el pasado año sufrieron un significativo retroceso.
Los planes de Estados Unidos de instalar un escudo antimisiles en Polonia, la guerra de Georgia en agosto del año pasado, sumado al corte de suministro de gas a Ucrania, durante enero, y la posible ampliación de la OTAN, habían generado tensiones en la relación entre ambos países.
En las negociaciones que se llevarán a cabo entre las dos mayores potencias nucleares, está la posibilidad de retomar la senda del desarme, que no fue una prioridad durante la administración Bush y parece serlo durante la administración de Obama, por lo menos a través de enunciados tales como el de la intención de proponer a la Potencia del Este una reducción de los arsenales nucleares hasta las 1.000 cabezas [2].
El reemplazo del START I y la eventual construcción del escudo antimisiles al este de Europa, son dos puntos claves en la agenda bilateral.
El plan de Bush de instalar un escudo antimisiles en Polonia y República Checa, para contrarrestar la amenaza de Irán ha sido uno de los temas que más conflicto ha generado en las relaciones bilaterales en los últimos años. Rusia siempre rechazó este plan por considerarlo como un riesgo estratégico para su seguridad.
El establecimiento del escudo antimisiles fue proyectado durante 2006, pero recién en 2008 Estados Unidos firmó con Polonia el acuerdo que le permitirá la instalación de las 10 bases de misiles interceptores de largo alcance en territorio polaco [3].
Sin embargo, a principios de mes se reveló que el Presidente Obama envió a su par ruso una carta donde señalaba que si Moscú convence a Irán de abandonar sus supuestas actividades nucleares, el escudo antimisiles no seria ya necesario [4]. La intervención de Rusia en la resolución del conflicto con Irán parece ser de vital importancia para Obama.
Otro tema clave es la creación de un Tratado de Reducción de Armamentos que remplace al START I que expira a fines de este año. El START I fue firmado en julio de 1991 por el entonces Presidente de Estados Unidos, George Bush y el Presidente de la Unión Soviética Mikhail Gorbachev y limitaba a no más de 6.000, las cabezas nucleares que podía poseer cada nación.
Rusia había rechazado la idea de extender de manera automática el START I y requería que el nuevo acuerdo fuera legalmente vinculante y no limitarse únicamente a cabezas nucleares, sino comprender también todo tipo de medios de lanzamiento [5].
En la reunión que mantuvieron los Presidentes de ambos países el martes 1 de abril pasado, éstos acordaron comenzar las negociaciones para un nuevo tratado legalmente vinculante, cuyos primeros resultados pondrán observarse en julio cuando el Presidente Obama visite a su par ruso en Moscú [6].
Es claro que Rusia había dado un golpe de efecto al anunciar poco después del encuentro en Ginebra del Ministro de Relaciones Exteriores ruso Sergei Lavrov, con la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton donde “resetearon” las relaciones bilaterales [7], un rearme de sus Fuerzas Armadas, incluidas las fuerzas nucleares estratégicas [8]. El anuncio del Presidente ruso, Dimitri Medvédev fue visto como una demostración de fuerza frente a la nueva administración de Obama. Sin embargo, desde la Casa Blanca le restaron importancia por considerarlo una declaración para “consumo interno”.
Este primer contacto entre los líderes de Estados Unidos y Rusia representa el inicio de la gran negociación Este-Oeste. En los próximos meses habrá que observar con detalle cómo evoluciona dicha negociación, cuyos resultados marcarán el camino a seguir en materia de desarme y seguridad global.
Quedan muchas incógnitas por resolver, como por ejemplo, qué pasará si no se llega a un acuerdo antes de la finalización del START I. Además, un tratado legalmente vinculante requiere de una ratificación que puede demorar varios meses y podría no estar lista para el 5 de diciembre de 2009, fecha en que expira el actual tratado.
Si en las negociaciones no llegana un acuerdo , ambos países perderán la oportunidad histórica de retomar el camino del desarme. La finalización del START I sin un tratado que lo reemplace o lo supere, además de agregar más tensión a las relaciones bilaterales, significa la pérdida de una herramienta de control que aportaba altos grados de confianza, ya que permitía conocer las dimensiones y la ubicación de las fuerzas nucleares de los países.
Todo hace prever que se abrirán nuevas posibilidades de entendimiento. En este sentido, el inicio de este “dialogo constructivo” y la reunión próxima que se desarrollará en abril, del Consejo Rusia – OTAN, que no se realizaba desde el conflicto con Georgia, son buenas señales de esta nueva etapa.
El jueves 23 de abril, tuvo lugar en Roma la primera ronda de negociaciones para definir el reemplazo de START I entre la Subsecretaria de Estado para la Verificación y el Cumplimiento de los Estados Unidos, Rose Gottemoeller y en representación del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Anatoly Antonov. El resultado de la sesión fue prometedor y se espera una nueva ronda de negociaciones para el mes de mayo en los Estados Unidos [9].
Dentro de las diferencias, ambos países muestran buena disposición para negociar. Sin embargo ninguno quiere renunciar a sus objetivos estratégicos ni mostrar debilidad antes de comenzar las negociaciones. La resolución o no de los grandes temas de divergencia como la instalación del escudo antimisiles cerca de las fronteras de Rusia y la reducción de los arsenales nucleares, son claves para el futuro de la seguridad global. Referencias: 1.- Barack Obama delineó su visión de un mundo sin armas nucleares, BBC News, 5 abr 2009. 2.- Un paso hacia el desarme nuclear. Obama quiere reducir en un 80% el arsenal de Estados Unidos y Rusia, NPSGlobal, 5 feb 2009. 3.- Misiles de Irán: no reaccionar en forma desmedida, Dinshaw Mistry y Charles D. Ferguson, feb 2009 4.- Obama llega a Rusia, Global Security Newswire, 4 mar 2009. (Inglés) 5.- Rusia quiere que Estados Unidos limite sus medios de lanzamiento nucleares, Reuters, 3 mar 2009. (Inglés) 6.- Estados Unidos y Rusia acuerdan reducir su arsenal nuclear, La Nación, 2 abr 2009. 7.- Estados Unidos - Rusia "resetean" sus relaciones bilaterales, NPSGlobal, 7 mar 2009. 8.- El rearme nuclear de Rusia: un gesto de fuerza frente a las próximas negociaciones, Ria Novosti, 17 mar 2009. 9.- START. Optimismo tras las primeras negociaciones, Global Security Newswire, 24 abr 2009. (Inglés) Volver
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