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Seguridad Global Online - Newsletter, 27 de abril de 2009. Se ha generado una gran controversia en torno a la posible llegada de Irán a la “Breakout capability” es decir, si ha llegado a poseer suficiente cantidad de material físil como para, potencialmente, fabricar su primer artefacto nuclear. 1.- | El pasado 19 de febrero el Organismo Internacional de Energía Atómica – OIEA difundió un reporte de su Director General, Mohamed ElBaradei, respecto de las actividades nucleares de Irán . En el documento [1] se indicaba que el país ya había producido más de una tonelada de uranio de bajo enriquecimiento. Según el informe, Irán ha continuado la expansión de su capacidad de enriquecimiento, hasta un total de alrededor de 4.000 centrífugas operando en cascadas en la instalación de Natanz denominada FEP (siglas en inglés de Planta de Enriquecimiento de Combustible) y alrededor de 1.500 han sido instaladas y están cerca de ser incorporadas al proceso. | 2.- | En base a esta información, David Albright y Jacqueline Shire, del Institute of Science and International Security- ISIS, publicaron ese mismo mes un informe donde afirmaban que Irán había alcanzado la capacidad para construir una bomba atómica [2], ya que según los autores, el stock de hexafluoruro de uranio de bajo enriquecimiento disponible por Irán equivalía a 700 kg de uranio de bajo enriquecimiento, cantidad suficiente para construir el artefacto nuclear. En efecto, es posible producir 25 kg de uranio enriquecido al 90% a partir de 700 kg de uranio de bajo enriquecimiento si éstos fueran procesados en ultracentrífugas conectadas en cascada. | 3.- | Poco después, el 2 de marzo de este año un reporte de Kemp y Glaser de la Universidad de Princeton negaba que Irán hubiera alcanzado la “Breakout capability” [3]. Según los argumentos de los autores, los 1.010 kg de hexafluoruro de uranio de bajo enriquecimiento informados en el reporte del OIEA, representarían 25 kg de uranio enriquecido al 90% o sea a grado militar, cantidad suficiente, en teoría, para la construcción de una bomba nuclear, tipo Hiroshima, si el proceso se realizara “sin pérdidas”. No obstante, Kemp y Glaser afirmaban que Irán no posee la tecnología necesaria para producir uranio altamente enriquecido, ya que para lograrlo debería modificar sus centrifugas o procesar el uranio al menos dos veces más en la actuales cascadas, lo que demoraría alrededor de 3 años. Por último aclaran que tal cantidad debería al menos duplicarse para contrarestar la ineficiencia propia del artefacto. | 4.- | En respuesta a este último informe, David Albright, Paul Brannan y Jacqueline Shire publicaron el 18 de marzo un nuevo artículo [4] donde mencionaban, entre otras cosas, que Glaser y Kemp no habían tenido en cuenta en sus cálculos las instalaciones clandestinas de enriquecimiento de uranio y reafirmaban su posición de que el escenario más plausible es la existencia de instalaciones clandestinas que produzcan uranio altamente enriquecido de manera más eficiente. Según estos autores, luego de la amenaza de bombardear las instalaciones nucleares de Irán, este país podría haber decidido construir una instalación de manera clandestina para el caso de que Natanz fuera destruida. Agregaban que el trabajo de la Universidad de Princeton sobreestima la capacidad de enriquecimiento de la planta de Natanz. Además, Albright, Shire y Brannan argumentaban que en caso de necesitar modificar sus cascadas de centrífugas, esto demoraría no más de 6 meses. | | 5.- | Kemp y Glaser respondían [5] a dichas observaciones, y fundamentaban su posición señalando que no se puede especular sobre el funcionamiento de supuestas instalaciones clandestinas, ya que si se asume que éstas existen, en tal caso “podrían ser de cualquier tamaño, y producir uranio altamente enriquecido, partiendo aún, desde el uranio natural”. |
De la lectura de estos artículos surge que en temas que tocan aspectos científico-tecnológicos, es natural que se presenten controversias entre distintos expertos. En efecto, en asuntos de alto impacto como lo es el hito de alcanzar o no la “Breakout capability” , lo importante es las decisiones y consecuentes acciones, se tomen en forma responsable, una vez que se han dispado razonablemente las dudas. Para ello, es deseable que los gobiernos se tomen tiempo para promover el debate científico, y así constrastar las diferentes perspectivas.
También es fundamental que la comunidad científica se involucre en temas de seguridad internacional. El intercambio de ideas entre los expertos respecto de temas de sensibilidad internacional extrema, brinda aquellos que toman decisiones un panorama más amplio que les permite disminuir significativamente los riesgos de acciones equivocadas. Referencias: 1.- IAEA, GOV/2009/8, OIEA, 19 feb 2009. (Inglés) 2.- Reporte del OIEA sobre Irán, Reporte de ISIS, David Albright y Jacqueline Shire, 19 feb 2009. (Inglés) 3.- Declaración sobre la capacidad de Irán para construir un arma nuclear y la importancia del informe del 19 de febrero 2009 del OIEA sobre el programa de enriquecimiento de uranio de Irán, Princeton University, Scott Kemp, Alexander Glaser, 2 mar 2009. (Inglés) 4.- Escenarios de Breakout con armas nucleares: Corrigiendo las actas, Reporte de ISIS, David Albright, Paul Brannan y Jacqueline Shire, 2 mar 2009. (Inglés) 5.- Respuesta a las críticas de ISIS, Princeton University, Scott Kemp, Alexander Glaser, mar 2009. (Inglés)
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